8/8/13

Irlanda se consagra al Inmaculado Corazón de María

UN ACTO DE PIEDAD FUERTEMENTE ARRAIGADO EN LA TRADICIÓN CATÓLICA

Irlanda se consagra al Inmaculado Corazón de María

El próximo 15 de agosto, Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, Irlanda será consagrada solemnemente al Inmaculado Corazón de María. El Acto de Consagración será presidido por el cardenal Seán Brady, arzobispo de Armagh y primado de Irlanda. La Eucaristía durante la que se realizará la consagración será presidida por el arzobispo coadjutor de Armagh, monseñor Eamon Martin. La consagración se integra según los obispos en las celebraciones del Año de la Fe, ya que la Santísima Virgen es «la mujer de fe por excelencia», a quien se encomienda el pueblo de este país en sus oraciones.
08/08/13 1:37 PM | Imprimir | Enviar
(AICA/InfoCatólica) La Conferencia episcopal irlandesa (ICBC) por medio de un comunicado explicó que la oración de consagración «confiará las familias, los hogares y las diócesis de Irlanda a Jesús a través del Inmaculado Corazón de María y le pedirá a ella que proteja a los jóvenes de Irlanda».
El cardenal Brady explicó que «en su reciente encíclica, el papa Francisco nos invitó a dirigirnos a María, Madre de la Iglesia y Madre de nuestra Fe», y añadió que «estoy muy contento de que los obispos irlandeses hayan decidido en su reunión de junio consagrar Irlanda al Inmaculado Corazón de María».
El purpurado destacó que la solemnidad seleccionada es una fiesta de particular importancia en el Santuario Nacional de Knock, donde se llevará a cabo la Consagración, e invitó a los católicos del país a unirse al acto rezando la oración de consagración en sus parroquias y hogares.
La ICBC publicó la Oración de Consagración para que los fieles puedan unirse desde su lugar de residencia. Dicha oración fue aprobada por el Centro Nacional para la Liturgia y el propio cardenal Seán Brady. El texto está acompañado por la oración a María, Madre de la Iglesia y Madre de nuestra Fe, incluida en la reciente encíclica Lumen Fidei.
Los obispos recordaron a los fieles que la Consagración a la Santísima Virgen es un acto de piedad fuertemente arraigado en la tradición católica y que constituye la entrega confiada de una persona, en este caso todos los habitantes de Irlanda, a Nuestra Señora.
«Es un reconocimiento consciente del papel singular de María en el misterio de Cristo y de la Iglesia, de la singular y ejemplar importancia de su testimonio del Evangelio, de confianza en su intercesión, y de la eficacia de su patrocinio», explicaron los prelados.
La Consagración también es expresión «de las muchas funciones maternales que Ella tiene, ya que es una verdadera madre en el orden de la gracia para cada uno de sus hijos»