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5/8/09

Unicaja se fusiona con Caja sur

Unicaja ratifica el proceso de fusión con CajaSur

03.08.09 | 18:26. Archivado en Iglesia

(RD/Efe).-El consejo de administración de Unicaja, reunido hoy en Cádiz, ha ratificado el protocolo de intenciones de fusión con Cajasur y su correspondiente plan de actuación económica y de apoyos financieros, a los que la comisión ejecutiva de la entidad dio su conformidad el pasado 28 de julio. En un comunicado, Unicaja recuerda que el mencionado plan de actuación económica ha sido ya objeto de aprobación por el Banco de España, en tanto que el Fondo de Garantía de Depósitos de las Cajas de Ahorros ha otorgado su respaldo financiero al proyecto.

La definitiva concreción de esta fusión queda, en todo caso, condicionada, aparte de la necesaria aprobación de los órganos de gobierno de ambas entidades, a la adaptación de la Ley de Cajas de Ahorros de Andalucía y a las autorizaciones administrativas pertinentes, señala.

El consejo de administración ha coincidido con los actos del 125 aniversario de la fundación de la caja más antigua de las que conformaron la actual entidad hace 18 años, la Caja de Ahorros de Cádiz.

Al margen del proceso iniciado con Cajasur, Unicaja tiene en marcha un proyecto de fusión con Caja de Jaén, de manera separada e independiente del anterior.

Si culminan ambos procesos, la entidad resultante de unir estas tres andaluzas será la quinta caja de España por depósitos y la sexta por volumen de activos. La modificación de la Ley de Cajas se debe a la singularidad de la cordobesa CajaSur, al ser la Iglesia su entidad fundadora. Según fuentes financieras, los cambios legales paralizarán además el proceso de renovación de órganos de gobierno de las entidades, lo que permitirá una prórroga de mandato de algunos de sus integrantes que, en caso contrario, se verían afectados por las limitaciones establecidas.

La propuesta de convenio de fusión entre Unicaja y Caja de Jaén se presentará a los respectivos consejos de administración de las entidades entre los próximos días 10 y 14, tras lo que el siguiente paso es que se presente a las asambleas de cada una.

22/7/09

Caja Sur

Nuevo escenario para Córdoba, por Juan José Primo Jurado

Permalink 22.07.09 @ 12:10:30. Archivado en Sociedad

EN 1990 un grupo de cosmonautas, bandera roja, hoz y martillo al hombro, tomaban el relevo de sus camaradas en la estación MIR, orgullo de la investigación espacial soviética. Año y pico después, cuando volvían a la Tierra, su país simplemente había desaparecido y Rusia, el principal de los quince estados surgidos de la fragmentación, había trocado la bandera por la tricolor. En Córdoba, en 1999 la integración de Cajasur en una gran caja andaluza se estimó casi unánimemente como un agravio, pero diez años después, el inicio de esa fusión ha sido recibido bien por las instituciones y por el propio Cajasur.

De seguro que aquellos cosmonautas no se quedaron más perplejos que muchos cordobeses hoy, cuando leen el posible proceso de fusión entre Unicaja, Caja Jaén y Cajasur. Y sin embargo, en la Historia los acontecimientos nunca ocurren por casualidad. Aquellos cosmonautas, como muchos de sus conciudadanos, sabían de los graves problemas por los que atravesaba la URSS y el colapso al que se avocaba el régimen. En Córdoba tampoco era desconocida la situación por la que atravesaba Cajasur, la situación económica general española y en concreto la de las cajas de ahorros.

Simplemente los tiempos y las circunstancias cambian. El balance que ofrece Cajasur hoy no es tan positivo como hace diez años. Sus problemas no han surgido en los últimos tres, sino que comienzan, precisamente, a partir de ese 1999, cuando se embarcó en peligrosos operaciones inmobiliarias y arriesgadas concesiones de créditos, como ha señalado el Banco de España. Por eso, a quienes caigan en la tentación de ensalzar el pasado y mirar con nostalgia a él, habría que pedirles que reflexionasen sobre que ese pasado elevó a la caja pero también la comprometió.

La decisión del inicio de la integración cuenta con la aquiescencia de sus principales agentes, Iglesia, Junta de Andalucía y partidos políticos. Y ha sido aplaudido por la casi totalidad de las voces autorizadas que han hablado. Las condiciones pactadas para esa integración avalan ese aplauso: mantenimiento de una subsede financiera en Córdoba, con una importante área de negocio: obra social y cultural propia; una fundación para salvaguardar los intereses de la Iglesia como entidad fundadora; «compromiso de estabilidad» para la plantilla; y una importante cuota en los órganos de gobierno de la futura caja.

Claro que todo esto habrá que irlo poniendo ahora negro sobre blanco. Ahí es donde comienza lo verdaderamente importante. Las negociaciones próximas, los profesionales en los que se confíe para forjar el futuro, tendrán que estar a la altura de las circunstancias de este momento histórico en el que entran Córdoba y Cajasur. Ellas tendrán que hacer realidad esas condiciones y la posición de ventaja desde la que se parte. Lo contrario sería un fracaso inaceptable para Córdoba. También para eso se requerirá inteligencia, trabajo, vocación de servicio y libertad para tomar las decisiones.

Durante mucho tiempo se dijo que Córdoba era Cajasur y Cajasur era Córdoba, para lo bueno y lo malo. Los aspectos positivos de esa expresión no tienen porqué cambiar en este nuevo escenario, aunque sea más amplio y complejo. Precisamente, una de las fortalezas de Cajasur es su arraigo en nuestra tierra y la enorme confianza que clientes e impositores y los beneficiados de su obra social y cultural le tienen. Lo de los nombres, las marcas o las banderas es lo de menos, lo imprescindible es la buena gestión y seguir ganándose la confianza de los cordobeses.

9/6/09

Cajas católicas Españolas

La Iglesia renuncia a la fusión de sus tres cajas

Martes, 9 de junio 2009

Cuenta Marcos Celada en Capital Madrid que Cajasur, la Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI) y Cajacírculo, las tres cajas de ahorros con mayoría de consejeros nombrados por la Iglesia Católica, han renunciado a proponer un proyecto de fusión a los tres gobiernos autonómicos en los que desarrollan su actividad.

Además de ver dificultades políticas, los tipos de negocio de cada una son completamente diferentes y ninguna quiere pagar los platos rotos de sus colegas. Aunque a una parte de la jerarquía eclesiástica le gustaría una fusión de las tres entidades para crear la que sería la novena caja de ahorros de España por tamaño, sus presidentes no lo tienen tan claro. Cajasur, presidida por el sacerdote Santiago Gómez Sierra, ha recibido en los últimos años varios avisos del Banco de España y hasta dos sanciones conocidas por su alta concentración de riesgos en el sector inmobiliario y más concretamente entre los promotores y los constructores.

A pesar de ello, Gómez Sierra se ha negado en reiteradas ocasiones a formar parte de cualquier proyecto que suponga su absorción o fusión con otras cajas de Andalucía. Cualquier operación de este tipo deslazaría a la Iglesia del mando.

Sus dos cajas hermanas, la CAI aragonesa y la Cajacírculo burgalesa tienen negocios bastante distantes. En el caso de CAI, aparte de su clientela de particulares, su negocio con empresas lo ha enfocado más hacia el sector industrial y de servicios. Cajacírculo dedica mayor esfuerzo a la financiación de agricultores y pequeñas empresas de Castilla y León. Los presidentes de ambas entidades, José Ignacio Mijangos en Cajacírculo y Antonio Aznar en CAI han rechazado también cualquier tipo de fusión con otras entidades financieras, incluidas las de sus propias comunidades autónomas. En el caso de Aznar, se ha opuesto frontalmente a una unión con Ibercaja y Mijangos ha dejado claro su rechazo a entrar en cualquier operación de fusión de las cajas de ahorros castellano leonesas, por mucho que el gobierno autonómico lo impulse.

Tras la intervención de la Caja de Castilla-La Mancha y los avisos del Banco de España y del Ministerio de Economía, la jerarquía de la Iglesia Católica española ha decidido no alimentar en sus cajas la posibilidad de una fusión, porque la operación podría acabar con más daños que beneficios. La unión de esas tres entidades debería ser aprobada por los consejos de gobierno de las comunidades autónomas afectadas: Andalucía, gobernada por el PSOE; Aragón, con un Gobierno de coalición entre PSOE y Partido Aragonés Regionalista (PAR); y Castilla y León, cuyo gobierno es del PP con mayoría absoluta.

El desacuerdo entre los tres gobiernos es más que previsible, pero el anuncio público de la búsqueda de una fusión podría dañar la imagen e incluso la solvencia de las tres cajas que podrían verse abocadas a fusiones más traumáticas y no queridas de antemano por sus directivos. La fórmula que baraja en estos momentos la jerarquía de la Iglesia es la fusión de Cajasur con alguna otra caja andaluza. Casi dan por seguro que será Unicaja y lo que sí tienen absolutamente claro es que esa entidad andaluza, fundada a mediados del siglo XIX por el Cabildo Catedralicio de Córdoba dejará de estar en la órbita de la Iglesia.

A cambio, la jerarquía católica cree posible conservar las otras dos cajas de ahorros en Aragón y Burgos, puesto que sus negocios están mucho más saneados que los de su hermana andaluza. El Gobierno no quiere irse de vacaciones este verano sin un plan más o menos concreto de posibles fusiones de cajas y tampoco va a presionar para que sólo queden una o dos por comunidad autónoma. Es posible que la Iglesia pueda mantener sus marcas aragonesa y burgalesa, aunque es bastante improbable que incluso estas dos se unan entre sí, aunque sus negocios y sus ámbitos geográficos son complementarios. El Gobierno no quiere pulsos con la Iglesia y a ésta tampoco le interesa en estos momentos poner en apuros a los ejecutivos autonómicos de Aragón y Castilla y León.