6/8/12

Futbolista convertido


Se convirtió gracias a una lesión
Eddie Gaven, el futbolista cautivado por la liturgia católica
El rosario, la adoración eucarística y la misa tradicional son los tres pilares de su amor a la Iglesia.
Actualizado 1 agosto 2012 
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C.L. / ReL  
Aunque el fútbol europeo no es un deporte tradicional en Estados Unidos, empieza a arrastrar masas y a tener sus famosos. Eddie Gaven figura entre los nombres conocidos de la Primera División (Major League), donde lleva jugando diez años. Fue campeón en 2008 con su actual equipo, el Columbus Crew de Ohio. En 2003, a los 16 años, se convirtió enel jugador más joven que firmaba un contrato para Primera División, y un año después era seleccionado para el partido All Stars.

Pero cuando su carrera empezó a subir, su fe empezó a bajar... Educado católicamente, su familia iba a misa todos los domingos y mantenía costumbres como bendecir la mesa, pero él empezó a decaer en la práctica religiosa a medida que el deporte le absorbía y el éxito le convertía en un pequeño ídolo.

Hasta que una lesión le mantuvo un mes apartado de los terrenos de juego y en parte hospitalizado, y empezó a pensar en las cosas importantes de la vida: "Empecé a ver las cosas con mayor claridad y a comprender que, aunque el deporte es divertido, no durará siempre. Lo que durará siempre es el cielo o el infierno", explica en una entrevista concedida a National Catholic Register.

Eddie, el día del bautizo de su hijo.
Empezó a rezar de nuevo, siiguiendo los consejos deSan Alfonso María de Ligorio y según un libro de Santa Brígida de Suecia: "Noté que a medida que mi vida de oración crecía, me tomaba más en serio mi fe. Cuando más rezaba, más quería ir a misa y confesarme y vivir las virtudes a diario".

Pudo acabar protestante... y se convirtió su noviaLo llamativo es que su madre, tiempo atrás, deseándole verle más comprometido con Dios, le había animado a unirse a un grupo juvenil protestante muy activo. "Yo no quería, pero fui sólo por complacerla", confiesa Eddie. Y allí conoció a una chica. Se enamoraron, y como querían casarse y tomárselo en serio, comprendieron que la diferencia de religión era un problema. Discutían mucho: "Yo le explicaba las pruebas que había encontrado de que la Iglesia católica había sido fundada por Jesucristo, y ella me daba argumentos de por qué era protestante". Al final, "por la gracia de Dios", Paula, su hoy esposa y madre de su hijo de trece meses, "vio la luz sobre la belleza de nuestra fe católica. Es una bendición, y realmente creo que sin las mismas creencias nuestro matrimonio no habría funcionado".

Eddie intenta ser "un buen marido, un buen padre y un buen trabajador imitando a San José, que es el perfecto modelo de las tres cosas. Él todo lo hacía por Cristo, toda su vida estaba llena por la gracia, y estaba absolutamente unido a la voluntad de Dios. Es un modelo para cualquier hombre que quiera crecer en la virtud".

Tres motivos cautivadoresGaven ve tres aspectos fundamentales que le atraen de la religión católica: "La primera esel rosario, tuvo un impacto tan profundo en mi vida que renovó la fe en mi corazón. La segunda es la adoración eucarística, normalmente vamos toda la familia una vez a la semana, además de ir a misa los domingos y a diario si es posible. La tercera es la santa misa: no hay forma de expresar el poder de la misa, porque es el mismo sacrificio del Calvario".

Generacionalmente, no habiendo cumplido aún los 26 años, Eddie creció conociendo solamente la misa postconciliar: "No sabía que existía la misa en latín. Pero cuando empecé a profundizar seriamente en mi fe, empecé a ir a la misa tradicional. Es toda una experiencia asistir a ella por primera vez. Era algo más allá de lo que yo había soñado jamás. Ahora asisto habitualmente a ella. ¡Hay tanta reverencia! Estoy muy agradecido al Papa Benedicto por hacer que la forma extraordinaria está disponible con mayor amplitud gracias a su motu proprio Summorum Pontificum de hace cinco años. Es lo más bello que existe, si exceptuamos el cielo".