5/12/11

No a la fuda de cerebros

Pide que se prepare a los jóvenes para que no emigren

Benedicto XVI pide que se evite la fuga de cerebros de los países en vías de desarrollo

Benedicto XVI instó este viernes a evitar la «fuga de cerebros» de los países en vías de desarrollo mediante una equilibrada formación intelectual de estudiantes para que tras la experiencia adquirida en el exterior pongan sus conocimientos a disposición de sus países. El Papa recibió en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico del Vaticano a un grupo de jóvenes universitarios acompañado de sacerdotes y obispos participantes en un congreso mundial sobre la atención de la Iglesia a estudiantes internacionales.
02/12/11 5:28 PM | Imprimir | Enviar
(Notimex) En su discurso, el Pontífice recomendó preparar a los jóvenes para que eviten emigrar, utilizando sus talentos para formar una categoría socialmente y culturalmente relevante, capaz de construir puentes culturales, sociales y espirituales entre las naciones.
"El encuentro de las culturas en el campo universitario debe ser, por lo tanto, animado y sostenido, teniendo como fundamento los principios humanos y cristianos, los valores universales, para que ayude a hacer crecer una nueva generación capaz de diálogo y discernimiento", dijo.
"Los estudiantes internacionales -agregó-, tienen la potencialidad de volverse, con su formación intelectual, cultural y espiritual, artífices de un mundo de rostro más humano".
Reconoció que aumentan cada vez más quienes dejan sus lugares por la carencia de formación calificada y de estructuras adecuadas en la propia tierra, como también de las tensiones sociales y políticas, gracias también al apoyo económico para el estudio en el extranjero.
Según el obispo de Roma, estas personas viven situaciones que los hacen más sensibles a difundir el respeto y la colaboración para la paz y el desarrollo.
Por ello, insistió "vivamente" en la creación de programas efectivos, tanto en Europa como a nivel mundial, que ofrezcan esa oportunidad a muchos jóvenes.
A las instituciones católicas de educación superior les pidió ser "laboratorios de humanidad" que estimulen a los jóvenes en la búsqueda no sólo de una calificación profesional, sino también de la respuesta a la exigencia de felicidad, sentido y plenitud, que habita en el corazón humano.
"El encuentro entre los universitarios ayuda a descubrir y valorar el tesoro escondido en todo estudiante internacional, considerando su presencia como un factor de enriquecimiento humano", apuntó.