18/4/14

EE.UU.: Importante victoria provida en Colorado

Las oraciones lograron frenar la ley abortista SB175, dice el arzobispo de Denver

EE.UU.: Importante victoria provida en Colorado

El Arzobispo Samuel J. Aquila agradeció a los fieles de Colorado, que «escuchando el llamado de Dios» se opusieron al Proyecto de Ley abortista SB175, pues gracias a ellos, fue derrotado el proyecto en el estado. «¡Ustedes hicieron la diferencia!», escribió Mons. Aquila en un comunicado publicado el 16 de abril, poco después de que el proyecto fuese denegado en el Senado. Esta propuesta de Ley pretendía establecer un derecho absoluto para el aborto en Colorado, y probablemente deshacer leyes actualmente vigentes, que defienden la vida.
18/04/14 11:58 AM | Imprimir | Enviar
(Aleteia/InfoCatólica) En los últimos días, cientos de ciudadanos inundaron los correos electrónicos y teléfonos de los senadores del estado, pidiéndoles que apoyen a las madres y a los bebés no nacidos, diciendo no a este proyecto de ley.
El martes 15 de abril alrededor de 1000 personas se reunieron a los pies de las oficinas del Capitolio, en el centro de Denver, luego de haber recibido apenas 24 horas antes, una invitación del Arzobispo Aquila para rezar allí a las 3 de la tarde, la Coronilla de la Divina Misericordia. El prelado presidió dicha oración, acompañado particularmente del padre Ambrose Omayas, administrador asistente de la Iglesia Greco-ortodoxa de Denver.
«Como les dije ayer después de rezar en el Capitolio –señaló Mons Aquila en su comunicado- «muy poco sabía yo del impacto que iba a causar mi carta en la gente de Colorado. En pocos días logramos establecer un frente unido contra el Proyecto de Ley SB175 y en defensa de los niños no nacidos, que son las personas más inocentes».
«Felicitaciones a la gente de buena voluntad a lo largo de todo Colorado, que escucharon la llamada de Dios a participar activamente en política y defender la vida en cada una de sus etapas», dijo Mons. Aquila. Luego agradeció especialmente a todos los que asistieron al Capitolio a rezar: especialmente a las «familias que vinieron a apoyar la vida, particularmente las madres que vinieron con sus hijos pequeños».
Asimismo agradeció a los seminaristas, sacerdotes, religiosas y religiosos quienes «trabajan diariamente por ser levadura en la sociedad en favor del bien común». «¡Los necesitamos! ¡Sigan haciendo un buen trabajo!» agregó el prelado.
Expresó una profunda gratitud por la presencia del padre Omayas «quien se unió en el Capitolio para rezar y bendecir a la gente allí presente».
Agradeció también a todas las personas que de una u otra manera, pusieron de su parte para evitar que esta propuesta de ley fuera aprobada, ya que traería consecuencias fatales para el estado. Entre ellos agradeció al Obispo Michael Sheridan de Colorado Springs y al Obispo Stephen Berg de Pueblo. Asimismo valoró el aporte del presidente de la Regis University, padre John Fitzgibbons, quien publicó una carta abierta en oposición al SB175.

Nuestra fuerza y nuestra esperanza

Volviendo la atención a la Semana Santa, el Arzobispo señaló que «estos días santos del año son momentos muy importantes para recordar».
«Para los cristianos Católicos, vivir la memoria de Cristo no es algo relegado a la historia», señaló el Arzobispo. «Más bien, la memoria de Cristo consiste en recordar a una persona que está presente entre nosotros –en los sacramentos, en nuestras comunidades- y apunta a recordar quiénes somos, y de quién somos».
«Él es nuestra fortaleza y nuestra esperanza y aquel que trae gozo a nuestro corazón humano». «Nuestra esperanza no descansa en los poderes del gobierno, ni en las leyes de los hombres, sino en Dios hecho hombre y Resucitado, que conquista la muerte y nunca deja de hacerse presente entre nosotros, sus seguidores», agregó el Arzobispo.
Finalmente, el prelado expresó en su carta: «Este no es el final de una batalla política, sino el inicio de una jornada juntos en la Arquidiócesis de Denver. Continuemos siendo personas de esperanza. Continuemos siendo levadura en la sociedad. Continuemos buscando el Reino de Dios, ayudándonos unos a otros, particularmente a aquellos que son más vulnerables».