30/12/13

El presidente de Extremadura critica la reforma de la ley del aborto que propone su partido

En el mensaje de fin de año

El presidente de Extremadura critica la reforma de la ley del aborto que propone su partido

El presidente del Gobierno extremeño, José Antonio Monago, ha asegurado este lunes, en relación al debate abierto sobre la Ley del Aborto, que «nadie puede negar a nadie su derecho a ser madre, ni tampoco nadie puede obligarle a nadie a serlo». En el tradicional mensaje de fin de año, Monago ha afirmado que como presidente de Extremadura cree «sinceramente» que la ideología no tiene que introducirse en asuntos de Estado como la educación, la sanidad o la dependencia «y tampoco en materias tan sensibles como la reproducción asistida o la interrupción voluntaria del embarazo».
30/12/13 9:50 PM | Imprimir | Enviar
(Efe) «Nadie puede negar a nadie su derecho a ser madre. Ni tampoco nadie puede obligarle a nadie a serlo», ha aseverado Monago, que ha asegurado que el mensaje del pueblo extremeño es claro y contundente: «desideologizar los temas fundamentales».
En este sentido, ha dicho que Extremadura apoya una reforma de la ley del aborto por consenso, que conecte con la sociedad, que sea reflejo de la España actual «y para ello las posiciones se tienen que acercar».
Según Monago, tanto en el PSOE como el PP hay personas en contra del aborto y a favor, ya que este «no es un debate cualquiera», sino que tiene «un impacto emocional enorme en todos y cada uno de nosotros e implica una gran responsabilidad».

Defiende a las mujeres, no a los seres humanos no nacidos

«Yo creo en la libertad y defiendo a las mujeres, pero sé que este debate requiere de una gran madurez política por parte de todos y, sobre todo, de mucho sentido común», ha indicado Monago, que ha añadido que, dado que se trata de un debate de altura, «es en estos grandes temas en los que la política debe ganar peso y en los que todos debemos sacar lo mejor de nosotros mismos».
Monago cree que hay que aprender «lecciones del pasado» y recuerda que la Ley del Aborto de Felipe González «nos unió durante 25 años y la de Zapatero solo ha necesitado tres años para dividirnos, por lo que se debe trabajar por una ley del aborto que dure al menos otros 20 años.
Reconoce que no será dialogo fácil, pero considera que en este anteproyecto de ley que inicia su tramitación en el Congreso y el Senado, diputados y senadores «deben estar a la altura del entendimiento que la sociedad demanda».