25/10/12

STOP Desahucios


HACE REFERENCIA A LOS CASOS DE SUICIDIO POR ESA CAUSA

El obispo de Bilbao pide soluciones para poner fin al drama de los desahucios

El obispo de Bilbao, Mons. Mario Iceta reitera que evitar la situación «sangrante» de los desahucios y encontrar «soluciones prácticas» para que «no se pierda el hogar» en las situaciones de desempleo es un «asunto de mayor importancia». Por otra parte, recuerda que «la Iglesia tributa según la ley de fundaciones y mecenazgo» y que «pagará más» al fisco si la ley llega a exigirlo.
27/10/12 8:25 AM | Imprimir | Enviar
(EP/InfoCatólica) En una entrevista de Onda Vasca a Mons. Iceta, recogida por Europa Press, el obispo de Bilbao ha destacado que los desahucios tienen graves consecuencias, porque afectan a personas que «no sólo pierden el empleo» con la «sensación de desamparo» que conlleva, sino que además se enfrentan a la pérdida de su hogar, «que custodia algo tan importante como la familia».
A su juicio, resultan «sangrantes» noticias como la del suicidio en Granada de un hombre que iba a ser desahuciado de su casa y su negocio. «Es una situación que pone en evidencia la angustia de estas personas», ha dicho.
El prelado manifiesta que hay «instituciones, organismos y Administraciones» que «están tomando cartas en el asunto». A su juicio, es «un asunto de mayor importancia» lograr que, en una situación de falta de empleo, «no se pierda el hogar». Por ello, insta a buscar «entre todos» soluciones «prácticas» para «crear empleo digno, empleo justo, que es el modo mejor con el que podemos ayudar a todas las familias».

Impuestos

Por otra parte, el prelado bilbaíno ha aludido a la polémica sobre la tributación de la Iglesia, para asegurar que esta institución «paga todos los impuestos que el Gobierno quiere que pague», según la Ley de Fundaciones y Mecenazgo.
Mons. Iceta ha afirmado que «en esta situación de régimen fiscal no sólo está la Iglesia sino cientos y miles de instituciones». Así, ha recordado que en Vizcaya existen 2.000 fundaciones y asociaciones a las que se aplica el mismo régimen fiscal que a la Iglesia, el de las «asociaciones sin ánimo de lucro, sociedades deportivas, asociaciones políticas o sindicales».
«Yo pido, sencillamente, un trato de igualdad. Si las leyes dicen que paguemos de otro modo, nosotros pagaremos de otro modo. Nosotros estamos dispuestos a colaborar, a nivel de nuestras posibilidades, a aquello que el Estado considere justo», ha manifestado.