21/10/13

El cardenal Rouco Varela invita a participar en la Misa de las Familias que se celebrará el 29 de diciembre en la Plaza de Colón

Está íntimamente vinculada con el sentido de la misión de las familias

El cardenal Rouco Varela invita a participar en la Misa de las Familias que se celebrará el 29 de diciembre en la Plaza de Colón

El Cardenal Rouco ha dirigido una carta a sus diocesanos en la que les recuerda que «en su reciente Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium el Papa Francisco nos invita a recorrer una nueva etapa evangelizadora en la Iglesia marcada por la alegría del Evangelio. Mis palabras quieren ser un eco de las enseñanzas del Santo Padre, que lo son a su vez de las palabras de nuestro Señor Jesucristo con Quien siempre ‘nace y renace la alegría’: ‘Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en el Cielo’» (Mateo, 5, 12).
21/12/13 6:13 PM | Imprimir | Enviar
(Analisis Digital/InfoCatólica) «En ese clima presidido por el gozo del Señor, me dirijo de nuevo a vosotras, familias cristianas de Madrid, para invitaros a la Fiesta de la sagrada Familia, que celebraremos el próximo domingo, día 29 de diciembre, con el lema ‘La familia es un lugar privilegiado’.
La familia es la célula vital primaria de la sociedad que se basa en la ‘íntima comunidad de vida y amor conyugal’ establecida entre un hombre y una mujer en orden a su mutuo perfeccionamiento y a la procreación, es decir, en el matrimonio (Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes, 48).
El esposo y la esposa reciben la fuerza del amor eterno de Dios, de cuya paternidad son reflejo personal y mediadores indispensables en el tiempo. En la familia el padre y la madre transmiten la vida, experiencias y valores a sus hijos, los educan y les ayudan a ser personas. En las familias cristianas les confían el tesoro de la fe, que va unido a tantos valores humanos, como el amor a la libertad y el respeto a los demás.
Es un lugar privilegiado donde cada uno es amado por lo que es -abuelos, padres, hijos, hermanos, nietos- y no por lo que tiene, como sucede en tantos sectores de nuestra sociedad».«Esta Fiesta de la Sagrada Familia se vive cada vez con mayor hondura en nuestra Archidiócesis, fruto de la respuesta generosa de tantas familias madrileñas y de otras muchas, que acuden desde diversos lugares de España o desde otros países de Europa».
«La Fiesta estará precedida, como en el año anterior, por tres días de oración y adoración ante Jesús-Eucaristía en los Jardines del Descubrimiento (Plaza de Colón). Me conmueve recordar la muchedumbre de familias –miles de personas de todas las edades- que el año pasado abarrotaron el espacio que se había dispuesto. Y, sobre todo, la presencia de tanto jóvenes que acudieron a rezar durante el día y la noche. Doy gracias a Dios con vosotros y pido al Señor que esos chicos y chicas se comprometan plenamente con su vocación bautismal y formas las familias evangelizadoras del futuro; y que se den entre ellos numerosas decisiones de entrega como sacerdotes, religiosos y religiosas».
Explica que «en la carpa de adoración al Santísimo se recogerán donativos para ayudar a familias más necesitadas: solicito vuestra generosidad, porque en estos tiempos de crisis cada día son más las personas que encuentran ayuda material y espiritual en la Iglesia». Y exhorta a todos a no olvidarse de los pobres, de manera especial en estas Navidades, «que son para muchos una fiesta materialista del consumismo».
«La Misa en honor de la Sagrada Familia, prosigue, se celebrará el domingo día 29 y está íntimamente vinculada con el sentido de la misión de las familias cristianas». Por eso, durante esa Eucaristía «un buen número de familias del Camino Neocatecumenal recibirán el envío a los cinco continentes, a donde irán como familias en misión». Envío que «nos recuerda que a todos nos llama Dios a la santidad: allá donde estemos, en un barrio o en un pueblo de Madrid, en cualquier ciudad de nuestro país o en el último confín de la tierra- todos debemos renovar nuestro impulso misionero para ser sal de la tierra y luz del mundo».
«Cantaremos villancicos al Niño que nos nace, prosigue, y la fiesta se prolongará en cada uno de nuestros hogares». Concluye pidiendo «que el Niño Jesús, su Madre Bendita Santa María la Real de la Almudena y el Glorioso Patriarca san José nos acompañen y conduzcan siempre con alegría por los caminos de nuestra vida».