10/10/13

«Caín, ¿dónde está tu hermano?», por el P. Jad Chlouk


¿Qué clase de democracia es la que quieren divulgar? ¿Será la democracia de los hermanos musulmanes en Egipto? ¿O la democracia de los musulmanes fanáticos en Irak, donde la guerra no ha terminado todavía? ¿O la democracia de Jabhat Al Nousra en Siria, donde los fanáticos se encuentran armados, alimentados y apoyados por los estadounidenses?
10/10/13 3:38 PM | Imprimir | Enviar
Después de la Creación en el libro del Génesis, el escritor, inspirado, nos cuenta la historia de los nombrados hermanos, Caín y Abel, en la que uno mata a otro porque quiere existir y ser el único ser vivo en la tierra. En otras palabras, volvió a cometer el pecado de su padre Adán, el de ser dios pero sin Dios. Solo que, esta vez, lo hizo a costa de los demás y por eso, mató a su hermano y se proclamó dios omnipotente.
Esta historia del Antiguo Testamento es muy nueva, incluso moderna, ya que describe la realidad interior del hombre, que no ha cambiado desde la Creación, y que no cambiará hasta que el hombre acepte su segunda y nueva creación de la costilla de Cristo crucificado.
Hoy en día, dirigiéndonos a los países de gran poder y autoridad, surge la pregunta « ¿dónde está tu hermano? » O ¿dónde están tus hermanos? La respuesta es igual a la de Caín cuando dijo: ¨No sé. ¿Soy yo, acaso, guardián de mi hermano?¨ (Gn 9 : 4) A pesar de eso, se designó a si mismo responsable oficial y mató a su hermano.
Por esto, nos preguntamos si realmente es responsabilidad de los Estados Unidos y las Naciones Unidas iniciar guerras en las cuales miles de inocentes morirán. Además, ¿quién los ha nombrado o designado responsables de la situación en el Oriente Medio o en cualquier otra tierra que no sea la suya?
Los americanos viven en los Estados Unidos y por tanto, desconocen el territorio y la cultura del Oriente Medio, ignoran el sufrimiento de su pueblo a pesar de pretender saberlo todo. De hecho, el verdadero problema es el siguiente:
Los Estados Unidos no creen en la democracia o el derecho a la libertad como insinúan sus gobernantes. Es el dólar quien guía las decisiones del gobierno. Tenemos muchos ejemplos concretos con el petrodólar, como la guerra contra Irak, que empezó a raíz de las decisiones relativas al petrodólar en 1990 y en 2003, y otras guerras que no llevan más que al derramamiento de sangre inocente.
Averigüémoslo, ¿qué clase de democracia es la que quieren divulgar? ¿Será la democracia de los hermanos musulmanes en Egipto? ¿O la democracia de los musulmanes fanáticos en Irak, donde la guerra no ha terminado todavía? ¿O la democracia de Jabhat Al Nousra en Siria, donde los fanáticos se encuentran armados, alimentados y apoyados por los estadounidenses?
La democracia no es un dios que adoramos a toda costa. La democracia es un proceso que el hombre emprende y llega a unirse a ella en su corazón después de una experiencia de liberación interior, y no debido a una liberación de un régimen político para volver a someterse a otro peor que el primero.
Es cierto que no queremos la dictadura, ya que lleva muchas actitudes en contra de los derechos humanos, pero tampoco queremos que sea una «democracia relativa» alimentada por el petrodólar, las armas y la sumisión a las fuerzas mayores.
Me permito elaborar una reflexión respecto a las estrategias propuestas por los Estados Unidos:
La filosofía pragmática maneja el cerebro de los estadounidenses, no su amor por la democracia ni por la libertad, y por eso, siempre piensan en cómo mejorar su situación económica y mantener sus recursos. Lo que está estrechamente relacionado con la situación política. Es decir, cada vez que hay un conflicto, y que los intereses estadounidenses están en peligro, el gobierno se lanza para protegerlos bajo pretextos ideológicos de valores como la democracia, la libertad, los derechos humanos...
En realidad, en el Oriente Medio, la presencia prioritaria es la del Estado de Israel o los judíos sionistas que lo controlan todo. Estos judíos sionistas son apoyados por unos estadounidenses llamados los «lobbies sionistas», que son de hecho sionistas cristianos, bastante extendidos en América y con influencia política y económica mundial. Estos cristianos sionistas creen que la segunda venida de Cristo se realizará sólo después del regreso de todos los judíos a Jerusalén, y trabajan para lograr este objetivo. Así que, entre esta ideología y los recursos económicos, los americanos se esfuerzan en mantener a los judíos en Israel y los protegen.
Además, deben reducir las causas de los conflictos generalmente relacionados con la religión y las creencias. ¿Cómo? Reagrupándolos. Comencemos por los cristianos que, en la opinión de los americanos son una minoría; se supone que lo más fácil sería exterminarlos incitándoles a participar en conflictos o guerras. Luego, perseguirlos, sea físicamente, como en el caso de Irak, Siria y Egipto, sea moralmente y económicamente, como en varios países de Oriente Medio, especialmente en el Líbano desde 1990. Es la razón por la cual facilitan los procedimientos de emigración de los cristianos de Irak a Estados Unidos, y por esa misma razón han ofrecido a los cristianos libaneses durante la guerra, otro Líbano cerca de Canadá.
Además de promover el mapa de ruta o el mapa del nuevo Oriente Medio después de la primavera árabe, los americanos están tratando de reunir a las diversas confesiones musulmanas en diferentes países para reducir conflictos y confrontaciones: los chiitas en un país y los sunitas en otro, alimentando al mismo tiempo, guerras civiles para realizar su visión. Los cristianos serán perseguidos hasta convertirse en una minoría imposible de sobrevivir con una mayoría de fanáticos y entonces, se verán obligados a dejar el país.
Nos preguntamos una vez más, ¿Por qué no tenemos una revolución en Arabia Saudita? ¿No es un sistema anárquico incluso arcaico que no respeta los valores humanos ni la libertad del hombre, y que nunca ha firmado la Carta de Derechos Humanos? ¿Ellos no necesitan la democracia pero son aliados del gobierno de EE.UU? ¿No podría EE.UU reclamárselo a título de amistad? ¿O los principios y la amistad no van juntos?
Lo que realmente quieren es proteger sus bienes económicos aislando a las diferentes confesiones musulmanas en distintos países, eliminando a los cristianos de todo el Oriente Medio colocándolos en Occidente y finalmente, preservar a toda costa el estado de Israel.
Sin embargo, a lo mejor los europeos no comparten la misma visión que EE.UU. ya que les acogen y les conceden la nacionalidad, pensando que son diferentes de los fanáticos e ignorando realmente el peligro y el proyecto que llevan. Tal vez ellos también creen que son lo suficientemente fuertes para manipular a todos y jugar al «Risk».
De todos modos, como cristianos de Oriente declaramos:
  • Estamos aquí y nos quedaremos para ser testigos del amor de Cristo, que vivió en esta tierra. Estamos aquí para demostrar que el amor es más fuerte que la muerte.
  • Estamos aquí para dar testimonio de que nuestro Señor es Jesucristo y no el dinero.
  • Estamos aquí para demostrar que podemos convivir juntos como hermanos.
  • Estamos aquí para dar testimonio de que el mundo árabe era cristiano y las semillas del amor de Cristo florecerán algún día.
  • Estamos aquí para dar testimonio de que la sangre de nuestros mártires prosperará y saciará la sed de todo el mundo por el amor y la libertad.
  • Estamos aquí para anunciar que el plan de la Salvación es más fuerte que cualquier otro diseño o proyecto humano a pesar de toda la fuerza y el dominio que se puedan utilizar.
  • Estamos aquí para afirmar que nuestro Señor Jesucristo ha vencido a la muerte por amor y todo tipo de poder y complots políticos a través de su propia muerte y resurrección.

P. Jad Chlouk, Vicario de la Iglesia Maronita de Nuestra Señora de Hadat.